Ayer mismo hablaba con un nuevo cliente que me planteaba la siguiente situación: acababa de comprarse una máquina muy costosa que le ayudaría a ofrecer un mejor servicio a sus clientes y quería saber si existía alguna subvención que le ayudase a aligerar su carga.
Pues bien, aunque sí existen ayudas para la inversión, salvo muy contadas excepciones todas tienen un mismo requisito: NO HABER REALIZADO LA INVERSIÓN ANTES DE LA SOLICITUD. Esto quiere decir que primeramente solicitaré la ayuda y a continuación (da igual si es al día siguiente o en los próximos meses, siempre dentro de un plazo) puedo realizar la compra ya cuando quiera.
Lo mismo para las ayudas para reforma de locales comerciales o naves industriales, puesto que antes de comenzar con ella deberá solicitarse para que a continuación un técnico realice la “comprobación de no inicio”. A partir de ese momento es cuando se pueden realizar todo tipo de obras.
Hemos tenido un caso en el que un cliente quería reformar una nave, se solicitó la ayuda y a continuación comenzó con la reforma. Nosotros le habíamos indicado que debía esperar a la visita del técnico, lo cual ignoró. ¡Mal hecho! Aunque este cliente había tomado fotos de cómo estaba la nave antes de comenzar, las modificaciones realizadas en las dos semanas que tardó en acudir el técnico no entraron a valorarse en la subvención, sino que solo incluyeron lo realizado a partir de la visita del técnico y su valoración.
En CIRCULO GACELA animamos a nuestros clientes a que nos comuniquen cualquier idea o proyecto que tengan con respecto a sus negocios y empresas, puesto que así desde un comienzo podemos asesorarlos con las mejores opciones a la hora de llevarlos a cabo.
Por cierto, las ayudas para vehículos, salvo que sean propulsados por energías renovables, son tan escasas como los eclipses.
Saludos y hasta otro post.
No hay comentarios:
Publicar un comentario