Un caso parecido al cuento de “La Lechera”…
En este caso no se trata de ningún cuento, sino de una realidad similar.
En este post os contaremos el caso de Manuel, un emprendedor de Castilla y León que cuando se hizo cliente de CÍRCULO GACELA conocía a grandes rasgos la existencia de ayudas a fondo perdido para la contratación de personas inscritas como demandantes de empleo en el Servicio Público de Empleo (antiguo INEM), y pensó: “tengo 2 hermanas y mi madre que están desempleadas… las contrato aunque no trabajen realmente en la empresa y cuando cobre la subvención las despido… ya que no me interesa pagar la cuota de la Seguridad Social por ellas…”
Si bien, en la Comunidad Autónoma de Extremadura hay una ayuda para la contratación de un familiar colaborador con el empresario autónomo, en el resto de España no se da este caso, es más, la contratación de familiares hasta el 2º grado de consanguinidad (familia de sangre) o de afinidad (familia política), no estaría subvencionada. Como familiares hasta de segundo grado tanto de consanguinidad como de afinidad se incluyen: padres, suegros, hijos, yerno/nuera, cónyuge, abuelos, hermanos, cuñados y nietos; el resto de familiares sí que podrían ser subvencionados.
Pues bien, en la Comunidad Autónoma de Castilla y León, a parte de no ser subvencionables todos los familiares que Manuel pretendía contratar para aprovecharse de las subvenciones, tampoco podría despedirlos una vez cobradas estas, ya que la concesión de la ayuda lleva aparejado el mantenimiento de los puestos de trabajo durante al menos los 3 años siguientes a la concesión de la subvención. NOTA: el mantenimiento de puestos de trabajo no implica la obligatoriedad de tener a los mismos trabajadores; por ejemplo, si éstos deciden irse de la empresa, podemos continuar manteniendo las condiciones de la ayuda sustituyéndolos por otros trabajadores con características iguales o similares a las que dieron lugar a la subvención inicial; lo que no podría realizar el empresario, serían despidos improcedentes, ya que de ser así, tendría que devolver la ayuda concedida con el pago de los intereses correspondientes.
En CÍRCULO GACELA le volvemos a aconsejar que siempre tendrá más probabilidad de sobrevivir una empresa cuyos miembros dan prioridad a la viabilidad de sus proyectos que a la realización de los mismos basándose en las “posibles” subvenciones. Lo cierto es que si los proyectos además de ser viables pueden obtener algún incentivo…¡¡¡mejor que mejor!!! En CIRCULO GACELA pretendemos que consiga ambas metas y haremos todo lo posible para que así sea.
Saludos de Patricia e Isabel y hasta otro post.
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